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Suspensión Mamaria

Suspensión Mamaria Clinica Renacer

MASTOPEPEXIA O SUSPENSION MAMARIA

La mama es una glándula externa que tiene como única sujeción la piel. Los cambios bruscos de peso, el embarazo, la lactancia y la ley de la gravedad, provocan una relajación de la piel y de las demás estructuras de fijación, provocando, con el paso del tiempo, su caída y modificaciones en su forma. La cirugía para la corrección de la ptosis mamaria se denomina mastopexia. Podemos diferenciar tres tipos de intervenciones quirúrgicas dependiendo del grupo al que pertenezcan las mamas.


Grupo I:

Mamas grandes o Hipertróficas. La ptosis es debida a un exceso de glándula y/o de tejido adiposo y la operación se denomina mamoplastia reductora. En realidad, prácticamente toda mama hipertrófica presenta un mayor o menor grado de ptosis, salvo en los casos de hipertrofias virginales, aquellas que aparecen en la pubertad y son tratadas antes de que el peso repercuta sobre la piel.


Grupo II:

El volumen de los senos es el adecuado al cuerpo de la mujer pero existe un exceso de piel. Para su corrección será necesario retirar dicho excedente de manera que el sostén cutáneo se adapte al tamaño de la mama en la posición adecuada. Pero esta cirugía no es tan simple como pudiera imaginarse, puesto que no basta con quitar lo que sobra de piel, sino que también ha de ser tratado el contenido mamario con la finalidad de impedir, o al menos atrasar, una posterior caída. Como ya dijimos, la alteración se encuentra principalmente en la piel, que ha perdido su elasticidad, por lo que existen grandes posibilidades de que el pecho vuelva a caer cuando solamente se mantiene el resultado basándose en la contención cutánea.


Grupo III:

Son los senos caídos cuyo volumen no alcanza el tamaño normal o el deseado por la paciente. Cuando sucede esto es necesario recurrir a la colocación de unas prótesis para aumentar su volumen. Si la flacidez es importante puede ser necesario resecar el excedente de piel.

En todos los casos el tamaño de las cicatrices estará en proporción con el exceso de piel que exista. Oscila entre una pequeña cicatriz alrededor de la aréola, en los excepcionales casos en los que se da un exceso mínimo de piel y esta es del tipo elástica, hasta las cicatrices más importantes en forma de ancla, ele, o jota.Las cicatrices, colocadas estratégicamente, son rojas al principio, después se vuelven rosadas, tardan entre 6 meses y un año en blanquearse, y necesitan hasta dos años para alcanzar su aspecto definitivo.Existen métodos para mejorar el aspecto de las mismas pero no son generalizables, sino que se han de adaptar a cada caso en concreto. El sol es desaconsejable mientras las cicatrices estén rojas, sin embargo, puede ser recomendable en aquellas paciente con piel morena. Las complicaciones de importancia son raras. En pacientes obesas y en las grandes hipertrofias aumenta el riesgo de lipolisis o necrosis grasa debido a la delicadeza del tejido. Pueden aparecer pequeñas alteraciones de la cicatriz por rechazo de los puntos internos de sutura, que se corrigen sin dificultad. Es imprescindible una visita de valoración con nuestro equipo de cirujanos para poder determinar en su caso cual es la técnica más adecuada para realizar a cada paciente..

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